Haciendo ojitos rasgados en una partida alj juego de mesa Chinatown

Tardes en la Buhaira. 2 de Marzo

Muy buenas! Otro viernes más en la Buhaira y otra reseña que sale con retraso (pero esta vez por lo menos no se pisa con el siguiente viernes). Si quieres saber como nos fue o simplemente averiguar lo guapo o guapa que sales en las fotos… dale a leer más!

Para calentar motores mientras llegaba la gente Julio, Juano, Seluco y Nico se echaron un Ubongo que Julio ganó a Nico en el desempate, a pesar de los intentos de sabotearle la partida. Al llegar al resto nos dividimos en cuatro grupos de jugadores, que se mantuvieron hasta las dos últimas partidas, que nos mezclamos todos juntos.

En la mesa del fondo Julio y Carlos se estrenaban con el Thurn & Taxis, siendo Juano el maestro de ceremonias. A pesar de su experiencia, Julio estuvo a punto de robarle la partida a Juano, que sólo pudo asegurarla al sacar al azar en la última jugada de la partida justo la carta de ciudad que le faltaba para completar su ruta de siete ciudades y ganar a los puntos. Carlos quedó más retrasado pero a todos les gustó mucho el juego.

Como al acabar todavía estaban en marcha las demás partidas y Alejandro acababa de llegar, aprovecharon el tiempo para salvar a la humanidad en el juego Pandemic, un cooperativo donde cada jugador representa a un miembro de un equipo interdisciplinar (médico, científico, jefe de operaciones) que intenta encontrar a tiempo las curas de las cuatro enfermedades que asolan el planeta. En la primera partida condenaron a la extinción a la raza humana pero a la segunda, con un poco más de sangre fría, si consiguieron su objetivo (aunque al parecer en Oriente Medio y en el sur de Asia quedaron muy pocas bocas que alimentar)  Eduardo y Celia son unos jugadores veteranos que se enteraron de nuestra existencia a través de la página web. Picados por la curiosidad y por las ganas de saber que tipos de juegos son los que se estilan en la actualidad, ni cortos ni perezosos se plantaron a probar juegos nuevos. De todos los que teníamos, y ante la petición de Eduardo de buscar un juego lo más abstracto posible, sacamos el Colonos de Catan que es una apuesta segura (y pilar primordial en esto de la expansión de los juegos que estamos viviendo)

La explicación del juego fue minuciosa, para que no se perdiera ningún detalle. Eduardo andubo un poco perdido pero Celia cogió el tranquillo en un momento y se convirtió en la dueña y señora de la Isla de Catan. Aunque larga la partida fue estupenda, ellos prometieron repetir y nosotros les esperaremos gustosos. Eduardo nos debe todavía un par de historias sobre su experiencia hace ya tiempo como diseñador de juegos

En la siguiente mesa Bea, María, Fer y Nacho empezaron con una partida de Lobo que gano Bea. Al acabar Sergio se sumó a la mesa y se echaron un Chinatown. Como su propio nombre indica cada jugador representa a un empresario chino que compite y negocia duramente por los solares más apetitosos y negocios más florecientes del mencionado barrio. Este juego es basicamente un juego de negociación y mercadeo, donde se permite cualquier tipo de cambio y el trapicheo es la moneda de cambio. Al final del juego, tras el trajín de las monedas y billetes, Bea volvió a ser la ganadora

Y en la última mesa una partida al Goa, un juego de los duros e intensos. En este juego de subastas y gestión de recursos, situado en el siglo XVI, cada jugador representa a una compañía de comercios portuguesa que debe competir con sus plantaciones, colonos y flota de barcos, para hacerse con el mejor bocado del negocio de las colonias de Asia. A pesar de ser la primera vez que jugaba, Ángel consiguió ganar la partida y vencer a Seluco, Jose Manuel y Nico.

Varios jugadores disfrutando de una partida del juego Goa

Estrujándose la cocorota

Al acabar todas estas partidas nos quedamos ya a poco tiempo de acabar la tarde, que intentamos aprovechar con nuestros últimos cartuchos.

Bea y María se echaron un Ubongo rapidillo, ya que no podían quedarse hasta el final. Nacho, Ángel, Mario, Jose Manuel, Nico y servidor nos echamos un 7 Wonders que ganó a Seluco, al que le salío bien la jugada de no invertir en sus maravillas para concentrarse en las cartas de tecnología.

MIentras, Juano, Fer, Julio y Carlos empezaban una partida al Roborally que no pudieron acabar. En este caótico juego de carreras cada uno compite con sus robot asesinos para llegar el primero a las banderas del circuito, repleto de rampas deslizantes, agujeros sin fondo y trampas mortales. En cada turno se programan los movimientos de los robots (uno para adelante, ahora giro a la izquierda, avanzo tres, doy media vuelta y un espacio para atrás, por poner un ejemplo), a la espera de que los disparos y chocazos con los demás no nos saquen de nuestra ruta programada.

Y aquí acabo todo! El próximo viernes que estaremos en la Buhaira será el 16 de Marzo. Si no nos conoces estás más que invitado (y si ya nos conoces, lo sabes de sobra). No hace falta apuntarse a ningún sitio ni avisar con antelación, estate a partir de las 16.30 y pregunta por nosotros, que te esperamos en la sala multiusos al final del patio del Centro Cívico. Vente con quien quieras y traete los juegos que quieras, que nos encanta enseñar y aprender juegos nuevos!

Nos vemos!

Imagen de perfil de Óscar Bendala García-Donas
Aspirante a Calamar Supremo, en los juegos de mesa encontré hace tiempo la mejor manera de ocupar mi tiempo libre (y el resto del tiempo la verdad) y captar adeptos para la causa. ¡Larga vida a Queremos Jugar!
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