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Memorias de un novato

¿Cómo fue mi entrada a los juegos de mesa (modernos)?

Pues echando la vista hacia atrás, los juegos de mesa siempre han estado en mi vida (oca, parchís, dominó…) aunque recuerdo tener en posesión algún que otro juego algo “más complejo” o con mejor estética, como Ratonera, juego tan calcado al de la oca pero más vistoso y otra temática, también recuerdo el de Hotel, donde el tema visual era uno de sus grandes atractivos y que me entretuvo por horas.

Y no es que solo jugara a mis juegos, también jugué a otros muchos de la época de mis amigos como Cluedo, Bancarrota o Atmosfear donde ponías en un reproductor un video VHS e interactuabas con el tablero y la televisión, y que nos tuvo a mí y mis amigos enganchadísimos, tanto incluso que buscábamos y pedíamos a nuestros padres “las cintas de los nuevos personajes”. Por no hablar de los clásicos juegos de fiestas Pictionary, Scattergoris, Tabú

Ya tiempo después nunca ha faltado en una reunión de amigos un Trivial o un Monopoly, juegos que siempre intentaré estén en mi colección.

Los jugadores más puristas y/o extremistas estarán echando espuma por la boca leyendo estas líneas y dirán ¡¡Venga ya!!¡¡Esos no son juegos de verdad!!. Vale que a lo mejor no son “juegos de verdad”, pero son juegos que aunque rechazados por muchos, muchos más los consideran y son juegos de mesa.

Bueno, si consideramos el Heroquest (el cual yo consideraba como uno más, con una mecánica algo distinta a la de otros) como un “juego de verdad”, este fue mi primer acercamiento a los juegos de mesa. Heroquest nos tuvo aún más enganchados que Atmosfear, éramos tan inocentes que pensábamos que estábamos jugando a rol (poco tiempo después descubrimos que no).

 

– Sergio, pero… ¿no te estas yendo por las ramas?
– Todo con paciencia, tenía que sembrar los cimientos a esto que cuento

Como aficionado al manga, solía (y suelo, aunque ya menos) frecuentar librerías especializadas, osea, tiendas de cómics, siempre se veía a gente jugando a juegos de cartas como El señor de los anillos: Tierra media de Joc Internacional (de las que incluso me compré un mazo que aún conservo) o las conocidas Magic, pero nunca me llamó mucho la atención, fue aproximadamente por el año 2004/2005 cuando empecé a fijarme en esas cajas tan distintas a los sobres de cartas que había por las estanterías y expositores de las tiendas, también supe de una asociación de juegos que había en Córdoba (Jugamos Todos) aunque nunca pasó más allá de eso, información.

Ya en el 2009/2010, más o menos, mi mujer (por aquel entonces mi novia) me comento que una compañera de trabajo jugaba a un juego de cartas donde los jugadores tenían que construir una ciudad usando unos personajes, que sería un buen regalo de reyes si estaba un poco perdido, y así fue como llego a casa Ciudadelas, juego que ahora a pesar de ser un juego “simple”, en aquel momento resulto un gran reto para mí leer, entender y explicar las reglas.

Ciudadelas fue mi primer juego de mesa moderno, un juego que encajó muy bien en mi grupo de amigos, y que siempre se tenía una buena excusa para jugarlo, al cual tengo un especial cariño y aún continua conmigo.

Unos dos años después cayó en mis manos y seguido por el éxito del anterior juego, como regalo de cumpleaños, el Munchkin, juego que por su temática, y peculiar reglamento que no llegué a comprender bien, no encajó como se esperaba y el cual tal como casi llegó, se quedo en la estantería. Pero mi colección, ya había comenzado.

Continuará…

Y aquí os dejo una pregunta ¿cuál fue vuestro primer juego o el primero que recordáis?

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33 comentarios
  1. Haveloc Dice:

    Quitando los típicos juegos con el que (casi) todo el mundo se inicia (monopoly, El Palé, Trivial…) mis primeros juegos fueron un wargame (Guerra Civil) y Diplomacy. Los compré a medias con un amigo y, bueno, el Guerra Civil a dos estaba bien. El problema es cuando nos dimos cuenta de que en nuestro grupo de amigos sólo él y yó estábamos dispuestos a jugar a algo que requería más que tirar unos dados y contar casillas, así que el Diplomacy quedó en el rincón del olvido.

    De los considerados “juegos modernos”, los primeros en entrar en casa fueron un Mamma Mía, seguido de Roma y Ciudadelas. A partir de ahí, me volví un poco colectoludópata hasta que ese “vivir por encima de nuestras posibilidades” que dicen que hemos hecho me ha llevado echar el freno.

    Y sí, yo también caí en el Munchkin 😀

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  2. Julio Dice:

    Buena entrada Sergio, promete. Aunque me he quedado con ganas de más!

    Cuando era pequeño en mi casa había infinidad de juegos, casi todos los que has mencionado y muchos más. Luego cuando nos fuimos a la universidad la cosa paró en seco sólo quedando la típica partida en Navidad al trivial, pictionary y tabú.
    Claro que luego llegué a Queremos Jugar y desde entonces cada vuelta a casa de mis padres supone un nuevo descubrimiento para mi familia, que en los últimos años han disfrutado/padecido más juegos que en toda nuestra historia previa, desde Stone Age hasta un Twilight Struggle.

    Un saludo.

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    • Sergio Dice:

      Muy bueno Oscar jajaja, yo en mi afan por enseñar los juegos de mesa, puse a la familia de mi mujer (incluida la abuela) a jugar al Hombres lobo de Castronegro, y fue muy divertido, aparte de una auténtica locura, se pasaban las normas de la aldea duerme por el forro.

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  3. Superchoco Dice:

    Mis primeros recuerdos con los juegos de mesa son de mi época de EGB. En mi casa no tenía ninguno, pero fagocitaba todo lo que encontraba en casa de mis “nuevos mejores amigos” (no aguantaban mi ritmo y tenía que buscarme uno cada curso). Uno de ellos, se vino de Madrid con el Imperio Cobra y el Heroquest. Luego aparqué los juegos de mesa (salvo el Hotel en los veranos) por las Magic, los salones de maquinistas, las consolas de mis amigos, las películas futres y el vagabundear cervecero universitario, hasta que hace ocho años una amiga tenía una amiga alemana que nos enganchó al Catán

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    • Sergio Dice:

      Es increible pero sobre el Imperio Cobra nunca he oido hablar hasta hace un tiempo, y parece que tambien es de los que se consideran “juegos de verdad”, se ve que no era tan friki.

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  4. Carmen Perez Alors
    Carmen Perez Alors Dice:

    Curiosa la anécdota de Mari con el Ciudadelas…De pequeña jugaba y mucho al monopoly (de hecho me hice un print and play del superpoly con mis hermanos), cluedo luego al trivial… Mi primer juego moderno vino de la mano de Jose (targess), todavía me acuerdo de lo que puede dar de sí el Exploradores… Cierto es que Jose tenía un puñadito ya de ellos (Catán, Ciudadelas, Condotiero…), por lo que mi entrada fue a lo grande. Cuando yo llegué él estaba en punto de stand by que reactivamos, curiosamente el primero que pillamos juntos fue el Helvetia… y ya de ahí uno tras otro…

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  5. Jorge (georgirion) Dice:

    Yo es que no he parado de jugar en mi vida… El primer juego “moderno” que compré fue un civilization de AH con 3 amigos porque costaba la friolera de 8000 pesetas en 1993.

    Por aquella época ya jugábamos a rol hacia unos años y también estábamos enganchados al Civilization de ordenador y eso que solo había 2 o 3 con PC en el grupo (éramos unos 7). (aún así nos reuníamos en casa de un colega y cada uno llevaba una ciudad y hacíamos votaciones para elegir que hacia nuestra civilización… si, éramos y todavía somos unos p&&$ frikis) por eso cuando vimos en dibujos animados (famosa tienda sevillana) el civilization para 2-7 jugadores (y con las reglas traducidas) reunimos la pasta y lo compramos.

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    • Sergio Dice:

      Dibujos animados!!! Recuerdo esa tienda, que tiempos aquellos de instituto, donde te saltabas las clases para otear cómics ^__^
      Ahora que 8000 pesetas en el 93 no era moco de pavo.

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  6. Juanjo Atico Dice:

    Casi todos hemos empezado creo por monopoli y cluedo, yo esta frikez se la debo a la hermana de mi ex y su novio que un dia no teniamos ganas de salir y nos dijeron cenamos y jugamos a un jueog que se llama catan muy chulo.
    Luego munchkin y alguno de cartas.
    Y de ahi carcassonne, luego buscando una expansion para este, encontre una pagina llamada labsk y un anuncio de agricola. Tarde poco en encontrar una tienda en mi barrio y al hablar con ellos me dijeron que me lo traian en aleman si queria, pero magia homoludicus lo anunciaba y lo pedi reservado en español. Jejeje por eso le tengo cariño a catan Julio que se que esa balda fe mi estanteria llena de catanes no se te olvida 🙂

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    • Sergio Dice:

      Catan… por increible que parezca solo he jugado una vez y no me dejó muy buen sabor de boca, aunque reconozco que le debería dar otra oportunidad.

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  7. Javi Santos Dice:

    Como todos, de chico el Trivial, Mindtrap y cosas así. El más molón, el Ziggurat, la pirámide del saber, que promocionaban en “Saber y Ganar”, del gran Jordi Hurtado. Sigue por casa de mis padres.
    El primero moderno, el Blood Bowl, comprado con mis amigos de partidas de rol. Otro pilló el Heroquest y otro el Cruzada Estelar.
    Y el primero de tablero como los que hablamos normalmente, Ciudadelas, que me lo autoregalé tras leer la tesis en el 94. Lo había husmeado varias veces en Nostromo, y una tipa que estaba allí por aquella época de dependienta me lo vendió lo suficientemente bien. Juegaco, de esos que han pasado de moda, pero que sigue siendo un muy buen juego. Luego, Carcassonne y ampliaciones, y durante el 2005 se gestan las primeras quedadas vía BSK en Sevilla, en la tienda Sensei Comics… pocos quedamos “vivos” de esos grupetes. Pero fueron el comienzo de pedidos a Alemania y demás. Bueno, corto, que me va a salir más largo que al del artículo 🙂

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  8. Jose Toscano Gil
    Jose Toscano Gil Dice:

    Me sorprende que nadie hable del Risk, el juego del que guardo mayor recuerdo, con sus fichitas de plástico (que no figuritas), y es que, en esta época teníamos que imaginarnos que un triángulo o una estrella de plástico representaban nuestras tropas (no ha cambiado mucho la cosa, verdad?), otro juego que recuerdo es el Palé, que si no lo conocéis, no era más que una de tantas versiones del actual Monopoly. Pero mi mejor recuerdo de esta época no es otro que esos fines de semana en los que empezábamos a jugar una tarde/noche, y dejábamos la partida montada a medias hasta la mañana siguiente cuando nos mandaban a la cama (a día de hoy me dicen que tengo que dedicarle dos días enteros a un juego, y os aseguro que salgo por patas…).

    Años más tarde, pasé por la etapa magiquera que muchos han sufrido, y de la que otros no han salido, dedicando muchas horas y dinero.

    Hay una etapa entre medias que no recuerdo muy bien, donde me regalaron juegos como el Colonos de Catán, pero como ya digo, hay una pequeña laguna en mi memoria.

    Y en la actualidad, ya sabéis, cuando conocí a Carmen, recuperé la afición a este hobby, y aquí seguimos hasta la fecha. Si queréis saber mas, basta con preguntarle a ella 😉

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  9. Silvia Dice:

    A parte de todos los que habeis nombrado, yo tambien jugue bastante a La herencia de mi tia Agata, Hotel, gestos… todos de ese estilo de la época.

    Mi primer juego moderno fue en las I Jornadas de Queremos Jugar, jugue al Keltis, Ubongo, gane un torneo del Perudo, y a un monton de juegos mas y desde entonces enganchaita que estoy ^_^

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  10. Maite Dice:

    Bueno yo es que soy atípica para todo. Yo no he jugado al Risk en la vida (aunque sí al Robert y Monti) y no me da cosa confesarlo. Es verdad que de pequeña jugaba a muchos juegos de los que habéis nombrado. A todo menos al Monopoli (que me sigue repateando) y otros como el Cluedo que he descubierto de mayor.
    Y a los juegos estos de verdad también empecé a jugar al revés, jugué antes al Arkam Horror que al Catán y mucho antes al World of Warcraft de tablero que al Ciudadelas. En este momento de mi vida conocí a Óscar y el Aventureros al tren casi a la vez y quedábamos siempre con un amigo una vez a la semana para echar partidas consecutivas hasta que el cuerpo aguantase. Ains, ¡qué tiempos! ……
    ¡y lo que nos queda!

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    • Sergio Dice:

      Totalmente atípica, pero a mi también me ha pasado como a tí, jugue antes a otros más “avanzados” que a los supuestos para “novatos”, pero no tan avanzados.

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  1. […] A Sergio le supo a poco la entrevista y se apuntó al modo autobiográfico por capítulos. En la primera entrega de sus “memorias de un novato” nos cuenta sus inicios, en la segunda ya nos demuestra […]

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