BIII.24I.The_Island

III Tardes en la Buhaira. 24 Enero

Muy buenas! Si bien el viernes pasado fue una jornada tranquila y descansada, hoy hemos disfrutado de un lleno absoluto en La Buhaira. Respirar profundo que esta reseña viene cargadita!

Más gente significa más diversión, más partidas y más jugadores (y dar la bienvenida a muchas personas que venían por primera vez) . Ojalá todos los días sean como estos, pero la verdad es que convierten escribir esta reseña en una auténtica pesadilla. Afortunadamente, muchos me han echado una mano con sus comentarios del taller en nuestro foro (ya puedes darte prisa en conocerlo). Entre los plagios descarados y las fotos, aquí tenéis, un viernes más, un resumen de todo lo que pasó. Adelante Gadchetoreseña!

Tras unas semanas persiguiendo voluntarios cuales cobayas de laboratorio, Alejandro encontró en mí una víctima potencial para su Memoir’44. II Guerra Mundial. Cartas. Dados. Un tablero grande. Soldados de plástico. ¿Es o no un wargame? Ni estoy seguro de que lo sea ni creo que sea importante que lo sea o no. El juego es justo lo que ofrece; fácil de explicar y de jugar, escenarios de media hora o de tardes enteras, tiradas emocionantes y lugar para la épica (o para una serie de catastróficas decisiones en el alto mando). Luis (Akela) también se trajo su ejemplar de casa y, por un breve instante, estuvimos cerca de jugar en formato multijugador el Desembarco de Normandía. Al final todo acabó en intentar capturar de nuevo el Puente Pegasus en Benouville. Esta vez los soldados de la 6º División Aerotrasportada británica, al mando de John Oscar Howard, se comportaron como unos gallinas y las tropas del Eje se lo pasaron de lo lindo jugando al tiro al pato.

Al taller volvieron dos juegos que se están poniendo de moda. Primero una nueva partida a En el año del dragón. Luis Parlade lo tiene recién descubierto y estaba bastante ansioso (por no usar otro adjetivo) por jugarlo. Javi Santos optó por su método patentado “deja que los demás se maten por ser los primeros”. La gracia es que en este juego matarse por ser el primero adquiere un significado literal, la lucha descarnada les llevó a todos al desastre y a perder chinos a punta pala en invasiones y terribles hambrunas. Al final a Javi sólo le quedó recoger los frutos de su acertada estrategia. El otro juego estrella volvió a ser el Augustus, Juanjo se llevó la primera partida (disputada con Manu, Sergio, Álvaro y Alberto) y Silvia se resarció en la segunda de su derrota a En el año del dragón. Todavía no he encontrado a nadie a quien no le esté gustando este juego!

Cosa que no pasó con el siguiente. Nada le puede dar más enjundia a una sesión de juegos de mesa que un encarnizado debate sobre si uno de ellos es un gran descubrimiento o en su contra, un verdadero mojón mojonero. ¿El juego? Un Imperio en 8 minutos. A un lado del ring tenemos a Julio y Manu, que sufrieron una partida con cinco jugadores tan caótica que le llevó a Manu a renombrarlo como “Perdiendo 20 minutos” o “Gástate mi dinero en un buen tablero”. En el otro extremo tenemos a Javi Santos, que opina del susodicho que es un juegazo que funciona a la perfección (aunque el título le parezca algo engañoso). ¿Qué es lo único que sacamos en claro? Que aunque de corta duración, las partidas duran más de ocho minutos, que a Isa le pirran las zanahorias y la última, pero no menos importante, Agustín siempre pierde cuando le toca explicar las reglas del juego a los demás

Nacho se trajo a sus amigos con el objetivo de echarse un Huida de Silver City, pero por motivos todavía desconocidos (comentad malandrines!) se les truncó el objetivo, al igual que una partida al Kalua que no llegaron a acabar. Pero siempre quedan los clásicos, así que toda la tarde la acabaron pasando jugando un montón de partidas al Dominion mezclado con algunas expansiones.

Juano, un ferviente defensor del Print & Play, se trajo una de sus creaciones; el Winner Circle. Un juego de carreras de caballos donde primero apuestas sobre el ganador y luego mueves a los caballos según tus intereses. Luego un divertido Finstere Flure, donde variopintos personajes (familia Monster, Scooby Doo, The Nerds Team…) tienen que escapar de las garras y el castillo de Frankestein “necesito tu cerebro”. Para finalizar, un vistoso juego llamado Arkadia en el que distintas familias compiten por el oro y construcciones de la mítica ciudad. Se confirma que basta con que un juego tenga componentes en tres dimensiones para aumentar exponencialmente su poder de convocatoria. Felicidades a David, Camy y Alex, respectivos ganadores de las partidas mencionadas

Y ya se me acaban los apuntes! Chari, Álamo, Julián y Luis (Akela) se pasaron gran parte de la tarde moviendo ruedecitas con el Tzolk’in: El Calendario Maya. A todos les gustó el juego salvo a Julián, que salió de la partida clamando por un camión de aspirinas. Después cayó una partida al Tichu, del que no paran de buscar adeptos para un futuro torneo. Los orcos de Juan A. le dieron una paliza a los patéticos humanos de carne blanda y huesos crujientes de Ángel en un partido de Blood Bowl de cartas. Vieron mesa dos clásicos como el Stone Age y el Puerto Rico (de donde saca tiempo Manu para explicarlo siempre?). María y Jesús nos visitaron por primera vez y conocieron el Aventureros al Tren y The Island. Andrés nos trajo un prototipo de su juego “Gatitos traviesos” y Julián probó con Agustín el suyo propio “Skydice“. Más chinos cruzando puentes en el Rivers Dragons, duelos a katana en el Samurai Sword… No dimos abasto!

Y poco más. El próximo viernes te esperamos, esta vez en el Centro Cívico La Ranilla. Gracias de nuevo por vuestra colaboración en el foro para ayudarnos con la reseña, aunque uno de vuestros comentarios me ha llevado a la confusión. Lo transcribo tal cual a la espera de una explicación suficientemente convincente:

“…Ya off the record, en la Sureña, Luis, Silvia,  Álvaro y yo le dimos al Love Letter

Nos vemos!

 

 

Imagen de perfil de Óscar Bendala García-Donas
Aspirante a Calamar Supremo, en los juegos de mesa encontré hace tiempo la mejor manera de ocupar mi tiempo libre (y el resto del tiempo la verdad) y captar adeptos para la causa. ¡Larga vida a Queremos Jugar!
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5 comentarios
  1. Javi Santos Dice:

    Magnífica tarde, yo es que lo de matar chinos lo disfruto sobremanera 🙂
    Respecto al debate del Imperio en 8 minutos… no hay tal. Los demás están equivocados, como siempre 😀

    Yo tengo la suerte de tener un ejemplar de Royal Turf, una versión previa del Winner’s Circle, en una cajita como la del San Juan, y que está descatalogado. Luego, el Winner’s lo sacaron en una caja enorme. Son esencialmente el mismo juego, con pequeñas modificaciones. Es un magnífico juego para iniciar a la gente, es muy emocionante, las carreras tienen un sabor muy especial. Además, a 4 creo que es como mejor se juega, porque la gente puede apostar por diferentes combinaciones de caballos, y se pueden optar diferentes tácticas. Las apuestas ocultas y los faroles hacen de este juego una pequeña maravilla.

    Gran trabajo de recopilación de comentarios y los tuyos propios Óscar, es un placer leer las reseñas.

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  2. Julio Dice:

    He de hacer notar dos cosas sobre el Imperios en 8 minutos. La primera es que gané. La segunda es que quiero volver a probarlo a 2 o 3 jugadores y nunca jamás a 5.

    “Perdiendo 20 minutos”, xD juas, juas, me parto…

    Responder
  3. Agustín Dice:

    “Perdiendo 20 minutos”, jejejeje

    Yo llegué tarde pero ¡¡sí que había mucha ambientación!!

    La reseña genial Oscar y gran verdad lo que dices sobre “Agustín siempre pierde cuando le toca explicar las reglas del juego a los demás”.. yo quizás lo simplificaría en “Agustín siempre pierde”.. pero.. ¡no! que ayer le gané a Camy una Guerra del Anillo jejejeje

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