Mi tripulación son unos paquetes

II Tardes en la Buhaira. 23 Noviembre

Muy buenas! Aqui podrás encontrar de todo! Disturbios en Ankh-Morpork! Trifulcas piratas! Muertes en el espacio! Traiciones entre naúfragos! Duelos a punta de lápiz!

Para empezar una buena mezcla de clásicos y novedades. A petición de Alfonso, que no lo había jugado nunca, se sacó un Catan. Ni él ni Silvia ni Manuel pudieron vencer a Álvaro y su técnica infalible basada en desviar la atención sobre sus posibilidades de ganar a base de extraños razonamientos y ojitos de cordero degollado. Luego gana, claro, y todo cobra sentido. También nuevo para unos pocos un juego ya clásico en la Buhaira, el Chinatown. Negociando a carachino David consiguió el dominio del barrio neoyorquino frente a Gerardo, Juano, Jesús y Mario.

 Mientras tanto, Manu, Camy y servidor calentábamos motores con un Pingüinos! donde los dos últimos nos repartimos la victoria y el festín de peces en lo alto del iceberg. Pero ya Manu empezó en rumiar su venganza (y las raspas que le dejamos) en la siguiente partida y con la incorporación de Zerbio nos echamos un Mundodisco. Ambientado en la saga de novelas de Terry Pratchett de mismo nombre, los jugadores compiten por el control de la capital Ankh-Morpork a través de sus secuaces y edificios. Al tener cada uno una condición de victoria desconocida para los demás, cada partida resulta imprevisible, no es dificil darle la victoria a otro al mínimo despiste. Que es justamente lo que pasó, tanto secuaz y tanta bronca para que sin avisar Manu ganara la partida por acumulación de marcadores de problemas.

Y después de este bloque la gran estrella de la tarde. Camy se trajo su nuevo y flamante Libertalia, donde cada jugador compite por ser el mejor pirata y retirarse con un enorme botín. Y tanta era la expectación por jugar que unos pocos abandonaron su partida recién empezada para poder asegurarse formar parte de la tripulación bucanera (gesto muy feo por cierto, que me dejasteis sin sitio .-D). Silvia pasó de grumetilla a reina pirata, dejando a Álvaro, Camy, Mario, Gerardo y Alfonso camino de una tabla de madera para ser pasto de tiburones.

Los demás nos tuvimos que “conformar” con una partida al Pictureka. En cada turno un jugador tiene que describir un dibujo existente con todos los detalles posibles, mientras que los demás tenemos que dibujarlo conforme lo que nos cuentan. Y en tan solo un minuto!. Luego, con suerte, si cumplimos una serie de condiciones (estilo “si dibujaste el sol a la derecha con cuatro rayos” o “le habeis puesto tirantes al payaso sin gracia”), nos llevamos puntos por nuestros dibujos. Como bien dice la portada, pintar bien no garantiza la victoria, lo cual fue un alivio para todos nosotros! Jorge se llevó el gato al agua tras una dura competencía, dejándonos a los demás; Manu, Juano, Jesús, Manuel, David y yo mismo, con un palmo de narices. Podeis comprobar nuestras habilidades pictóricas en las siguientes fotos

Charlie, Manuel, Julio y Jesús llegaron a media tarde para echarse un SpaceHulk de cartas con la colaboración de Ángel a las explicaciones. Es un juego cooperativo donde los participantes representan el papel de aguerridos y nada sensibles Marines Espaciales a la caza de Genestealers (las mascotas perfectas, se lo comen TODO) por claustrofóbicos e intricados pasillos de una nave espacial a la deriva. Como es normal en este juego, ganaron los alienígenas. Sólo un Marine consiguió llegar al último nivel de la nave donde murió rodeado de al menos 20 bichacos. Épico, pero inutil

Carne de tiránido

Carne de tiránido

Ya cerquita de acabar la tarde, un Isla Prohibida entre Seluco y Elena (creo que ganaron), un Keltis donde Álvaro se desquitó de su derrota pirata frente a Silvia, Ángel y Alfonso. Un Juego de Tronos LCG donde Gerardo Lannister ganó a Óscar Greyjoy y un StarMunchkin que no llegó a acabarse

Y como plato final… un Bote Salvavidas! Tras un trágico naufragio, en el bote se agolpan los últimos supervivientes; el Capitan, el Primer oficial, el niño repelente, “Frenchy” el Contramaestre, la pareja de estirados aristócratas y la masajista oriental. Todos quieren llegar vivos a la costa, pero sólo con unos determinados acompañantes y con un interés especial en que alguno se quede en el camino. ¿Compartirías tu última reserva de agua? ¿Remaras hasta el agotamiento mientras los demás se conforman con verte trabajar? ¿Estas dispuesto a usar un cuerpo como carnaza para los tiburones? ¿En serio seriás capaz de pegarle al niño por el mejor sitio en la barca? ¿Apoyarás al Primer Oficial contra su Capitan?. Gastaras la última bengala para disparar a tus ruines compañeros? Estos y más dilemas morales en un juego que siempre saca lo peor de ti mismo. De siete jugadores solo Elena (Frenchy), Manu (Primer Oficial) y Jorge (Capitan) llegaron a la orilla y fue éste último quien ganó la partida

Y poco mas! Supongo que se acabará el mundo antes de que suba la siguiente reseña. Por lo menos que no se acabe el año antes .-D. Nos vemos en la próxima!

Imagen de perfil de Óscar Bendala García-Donas
Aspirante a Calamar Supremo, en los juegos de mesa encontré hace tiempo la mejor manera de ocupar mi tiempo libre (y el resto del tiempo la verdad) y captar adeptos para la causa. ¡Larga vida a Queremos Jugar!
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