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Cómo montarse un Roborally en vivo

¡Bienvenidos a Bricoludomanía!. Una nueva sección de artículos para los jugadores más manitas e imaginativos. En este primer capítulo enseñaremos a trasladar un juego de mesa del tablero al “mundo real” y, como dicen los roleros, “¡jugarlo en vivo!”

0. Elegir un Juego

Lo principal es elegir bien el juego de mesa que queramos transformar para jugarlo en vivo. El esfuerzo va a ser grande, así que más vale garantizar de antemano que va a tener público. Escoge de tu estantería alguno con éxito entre tus amigos o, mejor aún, el que mas le guste a tus hijos. El concepto de “jugar en vivo” es especialmente atractivo para los niños, rasca un poco las neuronas y ¡voila! si nada sale mal, sacaras un 10 en entretenimiento juvenil

Una vez escogido el juego, sólo hace falta sentarse y pensar un poco como tunearlo. Lo más importante es reconocer los elementos distintivos del juego, concentrarse en ellos y conseguir trasladarlos manteniendo la esencia. No te obsesiones intentando mantener intacto el reglamento. Tu objetivo es conseguir reproducir las sensaciones que proporciona el juego y sus principales características.

Aqui va nuestro ejemplo!


pic249264_mdEl juego de mesa RoboRally (1994) es un clásico que lleva ya con nosotros más de  20 años. Carreras de robots a través de circuitos industriales llenos de trampas (giros, lasers, trampillas, cintas transportadoras…) donde muchas veces lo más divertido no es llegar el primero, sino ir eliminando a los demás por el camino. Su principal aporte es la programación de movimientos. En cada turno, según lo cascado que esté tu robot, recibes al azar un número determinado de cartas de Órdenes de Movimiento que pueden ser mover 1,2 o 3 casillas, giros a izquierda y derecha, marcha atrás. De todas ellas tienes que elegir cinco y colocarlas en un orden específico e inalterable en tu tablero de programación. Todos los jugadores revelan al mismo su primera orden; se mueven, se chocan, interactuan con el tablero y se disparan. Luego lo mismo con la segunda orden, la tercera, cuarta y quinta. ¡Y al final el lugar donde pensaste que ibas a acabar tu turno no tiene nada que ver con el que te encuentras!


1. Fabricarse un Robot

¡La parte más divertida de todas!. No disimules mirando para otro lado, el sueño de toda persona humana es poder fabricarse un robot gigante Y LO SABES. Ahora imagina que tienes entre seis y doce años y que todavía no sabes que las Leyes de la Robótica te impiden tener como mascota un robot asesino. Te garantizamos que un Taller de Fabricación de Robots es éxito seguro entre la chavalería

Son dos los ingredientes principales; muchas cajas de cartón y dejar que corra la imaginación. En nuestro caso, por ejemplo, de la frase “podéis diseñar el robot que os de la gana” surgieron torso y cabeza de robot chungo rapero, un brazo lanzacohetes mecanizado de destrucción masiva y un lindo robot perrito con su propio collar de identificación. Sólo uno de los tres cumplía nuestra deseo inicial de que una persona se pudiera meter dentro de un robot, pero los resultados superaron ampliamente nuestras expectativas

Al fabricar un robot con cajas de cartón vas a encontrarte problemas funcionales y estéticos. ¿Cómo conseguir que una caja de cartón NO parezca una caja de cartón?. Son superficies muy grandes para decorarlas con pintura o lápices de colores. Nosotros utilizamos botes de spray plateado y rotuladores/squeezers especiales. Es material para graffitis/arte urbano y lo mejor es comprarlo en un sitio profesional. En Montana Shop Sevilla nos atendieron y aconsejaron estupendamente. Por supuesto, hablamos de material que tendrá que ser usado bajo supervisión de  adultos. Los niños pequeños tendrán poca fuerza para usar el spray (ráfagas cortas en movimiento a tres centímetros del cartón) y si se manchan es un marrón quitarlo de la ropa y de la piel (aunque un estropajo metálico puede hacer maravillas).

Además de la estética, manejar cartón puede ser complicado. Necesitarás unas buenas tijeras (de nuevo vigilar a los niños), unir diferentes cartones y darle rigidez a los robots que fabriques. Los materiales que utilices dependerán del grado de sofisticación que quieras alcanzar. Nosotros nos apañamos con cinta aislante negra y americana, que a su vez ayudaron a conseguir el aspecto de robot deseado. Se pueden usar las planchas de espuma de los embalajes para evitar rozamientos incómodos del cartón con la piel humana.

 

2. Fabricarse un tablero

¿Un tablero gigante donde puedan subirse una batulada de niños? Más fácil de lo que te imaginas, delimita las casillas en el suelo pintándolas con tizas de colores. Sólo necesitaras una superficie suficientemente grande para jugar y solucionado. Lo siguiente es diseñar el borrador del tablero acorde a las dimensiones encontradas para jugar. En el caso particular del Roborally hay que definir algunas casillas y lineas de separación como muros, cintas transportadoras y lugares de peligro (rayos láser). Nada que el cartón sobrante de los robots y cartulinas de colores no puedan solucionar. Fijar las señales al suelo puede ser desesperante, ya que las cintas aislantes no suelen adherirse con fuerza. Inténtalo y si no, búscate unas piedras para que no se vuelen.

 

3. Tarjetas de movimiento

Cartulinas de colores recortadas en trozos manejables de igual tamaño y rotuladores/lápices para decorarlas. En nuestro caso, para ceñirnos a ocho tarjetas por cartulina elegimos la siguiente combinación de tarjetas. Una manera de abrir boca es que los niños colaboren haciendo las cartas ANTES de todo, sin explicarles para que sirven

 

4. Adaptar las reglas

Como dijimos antes, es más importante reproducir las sensaciones del juego que trasladar letra por letra la totalidad del reglamento. Estas fueron nuestras reglas caseras para jugar al Roborally. Siéntete libre para inventarte las tuyas

  1. Se juega en equipos de al menos dos jugadores. Uno permanece en el tablero y se mueve por el mismo según las órdenes de movimientos que decidan el resto del equipo. Pueden turnarse a voluntad
  2. A cada equipo se le reparte un set de ocho tarjetas con los movimientos posibles (no hay reparto al azar), de los cuales tendrán que elegir cinco de ellos y el orden en el que quieren que se ejecuten
  3. Las reglas de movimiento son iguales a las del Roborally (empujones, cintas transportadoras…). En el caso de que sea necesario determinar quien llega antes a una casilla si se usa la misma carta se resuelve a piedra/papel/tijeras
  4. Cada vez que caigas en una casilla de láser perderás una carta al azar para el siguiente turno. Después del quinto movimiento los robots disparan en linea recta y el daño se aplica de igual manera
  5. Gana el equipo que primero llegue a una casilla determinada

Un problema que nos encontramos es que las reglas del Roborally, aunque no son complicadas, pueden ser difíciles de pillar a la primera (sobre todo la programación de movimientos). Para solucionarlo jugamos varias partidas de prueba, introduciendo las reglas poco a poco

5. ¡El jefe final!

Para la última partida (que formaba parte de una gran Gymkhana) reservamos una sorpresa a los niños. Un gran Juego Final necesita un gran Jefe Final. Y que mejor que… ¡una supercomputadora cabreada a la que superar en una partida al RoboRally! Tuvimos la suerte de disponer de una caja de cartón gigante tamaño nevera que decoramos con lo que sobró del taller (desgraciadamente nuestro único bote de spray llegó ya vacío). Las reglas del juego final fueron las siguientes.

  1. La computadora se mueve bajo las mismas reglas que los robots; un adulto se mete dentro a morirse de calor mientras otro programa sus movimientos con un pack adicional de tarjetas
  2. La computadora dispara en linea recta después de cada movimiento en. Robot que alcance, robot que pierde una tarjeta en el siguiente turno. Los robots no disparan (salvo una excepción)
  3. El objetivo de los robots es sobrevivir a los ataques de la computadora y alcanzar el objeto final
  4. A cada robot le dimos un privilegio; el Perro Robot contaba con seis movimientos, el Rapero Chungo podía absorber los disparos y el Lanzacohetes era el único que podía disparar a la Computadora
Torpedo a tu cara!

Torpedo a tu cara!

 

Y poco mas. Si te lo montas bien vas a tener un par de tardes de entretenimiento total. Búscate algún juego favorito, empieza a pensar en como montártelo en vivo y cuéntanoslo en los comentarios. ¿Sabes uno que es genial en este mismo formato?. Imagina montar una Escuela de Magia con los niños y acabar con una partida al… LABERINTO MÁGICO

Ahí lo dejo caer .-D

Hasta la próxima!

Imagen de perfil de Óscar Bendala García-Donas
Aspirante a Calamar Supremo, en los juegos de mesa encontré hace tiempo la mejor manera de ocupar mi tiempo libre (y el resto del tiempo la verdad) y captar adeptos para la causa. ¡Larga vida a Queremos Jugar!
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5 comentarios

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  1. […] me tocó dirigir las partidas. Montar gymkhanas y actividades con niños se me da bien, pero hace mil milenios que no juego ni dirijo partidas de rol, aunque siga […]

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